Hemos dado
un primer paso: escribir las reformas que, en nuestra opinión,
harán posible el nacimiento de la nueva Argentina. Ahora llegó
el momento de ponernos en marcha. Debemos avanzar cuanto antes en la construcción
del amplio consenso social que nos permitirá llevarlas a la práctica
con éxito. La gravedad de la crisis actual no admite demoras.
El futuro de la
Argentina no lo construirán los otros: lo haremos
cada uno de nosotros, trabajando juntos, dejando atrás nuestras
diferencias y apostando por una visión común del país
que podemos ser y que queremos llegar a ser. Todos podemos participar
y contribuir con nuestra parte y por eso, debemos hacerlo
a la construcción de los grandes acuerdos nacionales a partir
de los cuales surgirá la nueva Argentina.
La importancia
de las reformas justifica un esfuerzo para lograr el consenso necesario
para instalarlas como políticas de Estado a largo plazo, trascendiendo
la dinámica partidaria histórica y futura. Éste
no es un programa de derechas o de izquierdas, por más que simpatizantes
de ambos sectores del espectro político reaccionen con entusiasmo
ante muchas de las reformas aquí propuestas. El que estamos proponiendo
es un programa de refundación nacional, en que todos los argentinos
nos estamos jugando el futuro. Habrá propuestas que nos entusiasmen
más y otras menos. Efectivamente: para construir el nuevo país,
todos tendremos que renunciar a lo que nos privilegia por
sobre los demás. ¡No más trampas en solitario, por
favor! La realidad es que de privilegio en privilegio
nos estamos perdiendo ser el país que podemos ser, donde estaremos
mucho mejor que con los privilegios y prebendas de hoy,
que nos están matando. La mejor manera de poner en práctica
el programa de reformas propuesto sería eliminar todos estos
falsos privilegios de una vez, ya que, de otra manera, nos quedaremos
parados: nadie querrá renunciar a su ventaja hasta no comprobar
que el vecino haya hecho lo suyo. Esta combinación de tener mucho
que ganar y algo que perder (al igual que todos los demás) es
lo que nos permitirá construir un amplio consenso sobre la necesidad
de llevar a cabo un esfuerzo de esta magnitud y con estas características.
Para enfocar nuestros
esfuerzos, así como para provocar y apoyar el debate que debemos
encarar como nación, hemos identificado las cien principales
reformas que, en nuestra opinión, un nuevo gobierno debería
poner en marcha durante los primeros cien días de su mandato.
Estas cien reformas dependen unas de otras para ser implementadas con
éxito, se potencian entre ellas y han sido agrupadas en torno
a los doce objetivos que enunciamos en el Prólogo:
Objetivo I:
Establecer un sistema político que sirva a los argentinos
y no se sirva de ellos.
1. Reagrupar
el país en 6 regiones, consolidando las 24 provincias actuales
a través de un pacto federal a 10 años.
2. Reconstruir un mapa de intendencias sostenible.
3. Descentralizar la función pública hacia regiones
y municipios.
4. Reestructurar y renovar el Congreso Nacional, alineándolo
con la regionalización y mejorando y transparentando sus procesos
legislativos.
5. Crear legislaturas bicamerales de tamaño reducido por
región.
6. Eliminar los privilegios y prebendas de los legisladores y su
facultad para autorizar gastos.
7. Promulgar una nueva ley de partidos y de financiamiento de la
actividad política, transparentando el origen y destino de los
fondos de los partidos y campañas.
8. Reemplazar las listas sábana por un sistema de circunscripciones
binominales.
9. Abolir el actual monopolio de los partidos para presentar candidatos.
10. Crear internas abiertas y simultáneas para todo el país
y todos los partidos.
11. Transparentar los antecedentes personales de los candidatos
y los 2.000 funcionarios públicos clave, exigiéndoles una
declaración jurada de patrimonio previa a la asunción de
sus funciones.
Objetivo II:
Implementar una administración pública austera, profesional
y con espíritu de servicio enfocada en las funciones específicas
del Estado.
12. Redefinir
el rol del Estado con base cero desde un concepto de subsidiaridad.
13. Racionalizar la administración pública, reduciendo
gradualmente a cinco los ministerios, adoptando una estructura con menos
niveles e introduciendo criterios de austeridad.
14. Adoptar mejores prácticas en administración
pública, rediseñando e informatizando los principales
procesos.
15. Dar mayor autonomía y autoridad en la gestión
introduciendo controles efectivos.
16. Compatibilizar las reglas laborales del sector público
con las del sector privado.
17. Llevar el gasto del sector público a menos del 25%
del PIB.
Objetivo III:
Crear un sistema judicial eficiente y confiable, abierto a todos y respetado
por todos.
18. Implementar
un proceso de desenmarañamiento legal para simplificar la administración
de Justicia.
19. Actualizar el Código Procesal eliminando prácticas
anacrónicas y burocráticas.
20. Enfocar a la Corte Suprema en sus actividades primarias de
tipo constitucional.
21. Crear vías rápidas de justicia respetando las
instancias naturales.
22. Eliminar el Ministerio de Justicia y crear una Comisión
Independiente de Reforma.
23. Convertir el Consejo de la Magistratura en un cuerpo honorario
de estructura reducida.
24. Reemplazar el Jurado de Enjuiciamiento por tribunales ad
hoc.
25. Suprimir las distinciones entre los fueros, excepto en lo
penal.
26. Establecer juzgados de menor cuantía sin exigencia
de patrocinio letrado.
27. Asegurar la participación de recursos humanos idóneos
en el proceso judicial mejorando su formación, acreditación
y reclutamiento, así como la gestión de sus carreras.
28. Reemplazar a los malos jueces auditando el cumplimiento de
sus funciones.
29. Informatizar el proceso jurídico para agilizar procesos
y dificultar manipulación.
Objetivo IV:
Instaurar una cultura institucional de transparencia y honestidad.
30. Sentar
las bases para una administración pública transparente,
obligando a cada área a exponer en Internet sus objetivos, recursos
usados y resultados logrados.
31. Exponer toda la información contractual de los servicios
públicos.
32. Establecer un código de conducta para todo el personal
público y los proveedores del Estado.
33. Implementar un sistema de control de gestión para
la administración pública con auditorías preventivas.
34. Implementar una política de tolerancia cero
en materias de corrupción de funcionarios públicos.
35. Regular la actividad de lobby.
Objetivo V:
Insertar a la Argentina en la economía mundial y devolver
al individuo el protagonismo en la creación de riqueza.
36. Convertir
a las exportaciones en el motor de la economía a través
de un tipo de cambio libre y competitivo.
37. Negociar acuerdos de libre comercio con los Estados Unidos,
la Unión Europea y los países vecinos.
38. Desarticular barreras arancelarias y no arancelarias a los
productos argentinos en los demás mercados objetivo.
39. Desarrollar un servicio exterior más capaz de apoyar
el vuelco de la economía a los mercados internacionales y de
relacionar a éstos con el país de adentro.
40. Minimizar el costo argentino y eliminar todas
las trabas a la actividad productiva, particularmente la exportadora.
41. Facilitar al máximo la creación de nuevas empresas
y las nuevas contrataciones.
42. Establecer programas de entrenamiento y apoyo técnico
a pequeños empresarios.
43. Desregular y liberalizar los mercados financieros para facilitar
la transformación de Buenos Aires en un centro financiero regional.
44. Privatizar la banca comercial estatal y sus subsidiarias.
45. Crear condiciones favorables para atraer un alto flujo de
inversiones extranjeras directas.
46. Privatizar todos los medios de comunicación de propiedad
pública y desregular el sector.
47. Fomentar la competencia en todos los sectores a través
de regulaciones estrictas y entes reguladores efectivos, combatiendo
las prácticas anticompetitivas.
Objetivo VI:
Implementar un sistema tributario justo, eficiente y con mínima
evasión que promueva un mejor nivel de vida para cada argentino.
48. Abolir
todos los regímenes de privilegio y exenciones fiscales.
49. Adoptar una estructura tributaria más simple y que
grava prioritariamente los males (por ej. contaminación
ambiental, alcohol, tabaco, etc.)
50. Establecer un arancel extrazona parejo, no superior al 10%.
51. Reducir el IVA a no más del 12% y crear un impuesto
regional a las ventas del 8%.
52. Eliminar (o reducir al mínimo) los impuestos al trabajo,
al ahorro y a la inversión.
53. Estimular fiscalmente el retorno de los capitales argentinos
en el exterior a través de un blanqueo fiscal para quienes los
declaren y repatríen en un plazo razonable.
54. Despolitizar y profesionalizar los entes recaudadores, reestatizando
los depósitos de aduana e implementando las mejores prácticas
internacionales en recaudación.
55. Implementar una política de tolerancia cero
contra la evasión, con cárcel obligatoria para los grandes
evasores.
56. Impedir la creación de nuevos tributos excepto por
plebiscito, y exigir amplia mayoría en la legislatura para cualquier
aumento en las tasas.
57. Eliminar la facultad de los municipios para introducir nuevos
gravámenes.
58. Reemplazar el régimen de coparticipación por
uno de corresponsabilidad.
59. Institucionalizar una política de equilibrio fiscal
durante el período de gestión de todo gobernador o presidente.
Objetivo VII:
Construir un movimiento sindical que sirva a los trabajadores fomentando
iniciativas favorables a los intereses comunes y no a los suyos propios.
60. Establecer
un régimen de plenos derechos sindicales, incluyendo la libertad
de creación de sindicatos y de afiliación.
61. Promover una democracia genuina dentro de las organizaciones
sindicales a través del voto obligatorio, secreto y auditado
de decisiones clave.
62. Alinear la legislación sobre negociación colectiva
con una economía competitiva y abierta, adoptando un esquema
de la negociación colectiva por empresa.
63. Promover una mayor efectividad en la representación
sindical de los intereses de los trabajadores.
64. No ejercer intervención estatal en la vida de los
sindicatos y en las negociaciones colectivas.
Objetivo VIII:
Poner en práctica políticas de Estado que promuevan
los intereses permanentes de la Argentina a través de su plena
inserción en el mundo.
65. Establecer
un conjunto de alianzas estratégicas perdurables con Estados
Unidos, Brasil, Uruguay y Chile.
66. Profundizar el Mercosur como bloque político para
promover los intereses nacionales argentinos, en un marco de libertad
de comercio.
67. Capturar plenamente el dividendo de la paz con
Chile, potenciando la integración en todos los ámbitos.
68. Promover el desarrollo del turismo receptivo convirtiendo
a la Argentina en un destino singular.
69. Promover la industrialización de las actividades culturales
y deportivas facilitando su proyección internacional.
Objetivo IX:
Vivir en un país capaz de asegurar sus fronteras y la seguridad
de sus habitantes.
70. Redefinir
el rol estratégico de las fuerzas armadas a la luz de las actuales
amenazas a la seguridad nacional.
71. Reestructurar a fondo las fuerzas de seguridad, integrándolas
bajo un mismo ministerio con las fuerzas armadas y coordinando mejor
sus tareas de inteligencia.
72. Erradicar la corrupción y abusos funcionales en las
fuerzas de seguridad, y romper sus actuales lazos con la delincuencia
y el crimen organizado.
73. Mejorar la calidad de los recursos humanos en las fuerzas
de seguridad, reformando su carrera profesional y los procesos de selección
y formación.
74. Devolver a las fuerzas la facultad para reprimir el delito
y regirlas de acuerdo con los normas de las Naciones Unidas sobre la
materia.
75. Establecer objetivos de seguridad ciudadana, lanzar una iniciativa
nacional para combatir la delincuencia y el crimen organizado en estrecha
colaboración con las propias comunidades, y luego medir el avance.
76. Combatir la transformación de la Argentina en un polo
del narcotráfico internacional, asegurando los controles aduaneros
de personas y bienes, luchando contra el lavado de dinero, y controlando
la emisión de documentos de identidad.
77. Reformar el actual sistema penitenciario separando a los
presos con largas condenas de los demás, fomentando la rehabilitación
y reduciendo los costos.
Objetivo X:
Garantizar a los argentinos con menos recursos económicos
un nivel de beneficios básicos de seguridad social mientras el
resto obtiene cobertura en sistemas privados.
78. Definir
e implementar un plan nacional de desarrollo humano que permita erradicar
las condiciones de extrema pobreza.
79. Crear un sistema global de seguridad social desligado de
la relación laboral, que garantice un conjunto de beneficios
mínimos a los más necesitados.
80. Reformar el sistema de capitalización individual para
promover la competencia y maximizar los ahorros previsionales.
81. Depurar los abusos, el fraude y los excesos en el sistema
de reparto, reestructurando a fondo la ANSES y eliminando las pensiones
graciables, aun las ya otorgadas.
82. Unificar la edad jubilatoria en 65 años para hombres
y mujeres.
Objetivo XI:
Garantizar a los argentinos con menos recursos económicos
un nivel de beneficios de salud básicos mientras el resto obtiene
cobertura a través de seguros privados.
83. Crear
un seguro universal de salud que garantice un nivel básico de
servicios a la población con menos recursos y licitar una cápita
para los sectores sin cobertura.
84. Desregular plenamente el sistema de obras sociales, asegurando
la libertad de asociación y reemplazándolo por un sistema
de competencia entre planes.
85. Regionalizar los aportes fiscales y la acreditación
de proveedores a ambos sistemas de salud.
86. Desregular el mercado de medicamentos para fomentar la competencia
y bajar los costos.
87. Desarrollar y profesionalizar el recurso humano en salud,
revirtiendo la fuga de cerebros.
Objetivo XII:
Asegurar iguales oportunidades de acceso para todos a un nivel de
educación comparable al de los países desarrollados.
88. Elevar
la inversión educativa al 5% del PIB y maximizar la porción
que llega al aula.
89. Desburocratizar y democratizar el sistema educativo, dando
el control de la educación a la comunidad educativa: directores,
maestros, padres y alumnos.
90. Poner a los docentes en un pie de igualdad con el resto de
los trabajadores.
91. Extender a todos los niños la cobertura de la educación
prebásica.
92. Reducir drásticamente la currícula básica
obligatoria, dando libertad a las escuelas de organizarse en torno de
su propio proyecto educativo.
93. Desarrollar en los alumnos valores y habilidades alineadas
con la nueva visión de país.
94. Financiar la demanda y no la oferta, permitiendo a padres
y alumnos escoger la escuela pública o privada que prefieran
mientras ésta cumpla ciertos estándares.
95. Modularizar la educación universitaria a través
de un sistema de créditos.
96. Promover la creación de universidades regionales que
imparten los dos o tres primeros años de carrera y enseñan
especialidades de interés para el desarrollo regional.
97. Enfocar el financiamiento universitario en los estudiantes
de menos recursos.
98. Asegurar la relevancia de las actividades universitarias de investigación
y desarrollo para el progreso del país.
99. Establecer objetivos y políticas de Estado en salud
y educación, y medir el avance a través de métricas
de aplicación universal.
100. Canjear las deudas provinciales por un bono con garantía
del Estado nacional, a cambio de su adhesión global a este conjunto
de reformas.